
A pesar de que no había militado en la máxima categoría, siempre destacó en su equipo ilicitano y en la Selección Autonómica de la Comunidad Valenciana. En doce ocasiones, vistió la camiseta de la Selección Española Sub-22, demostrando sus posibilidades en un puesto tan complicado como el de escolta. Sufrió un Sarcoma de Ewing que le produjo una paraplejia cuando contaba con 14 años. Posee un buen olfato para colocar a sus compañeros en buenas situaciones de tiro y, cuanto tiene la oportunidad, anota con facilidad desde la corta y media distancia.